iba a escribir algo relacionado con la mujer que quisiera ser,Pero decidí que en vez de escribir sobre mí y homenajear a las que hacen todo bien, a las que se destacan, a las que son maravillosas y me inspiran, voy a hablar de la mujer que no quiero ser, esa que también día a día me cruzo en la calle y me quedo mirando sin entender el por que de su actitud.
Están las damas que sacan a pasear a sus perritos y a cagar las ceras de todos los vecinos con una indiferencia total, las que se te colan amistosamente con cara de 'permiso soy señora', las que te miran desde los pies hasta arriba con cara de lástima por que tu look no es 'in', las que detrás de un mostrador y sin mirarte a la cara te dicen espere en la fila antes de que le puedas decir nada, la que se putea en la calle con el conductor que la encerró pero no suelta el celular, la que te echa el humo en la cara mientras esperas el colectivo, la que camina a toda velocidad mientras toma con fuerza la mano de un niño sin notar que sus pies no la pueden seguir y así podría seguir enumerando a las señoras que me cruzo por la calle y me dejan pensativa.
Pero hoy me topé con una que es la peor de todas ellas, la que maltrata a sus hijos en la vía pública frente a la mirada a veces enojada, a veces sorprendida y lastimosamente siempre muda de quienes presencian ese momento. Por que digo la peor? Por que es la que humilla, abusa, maltrata y descarga su miserable vida contra quien no puede aun defenderse.
